Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván le pregunta que en qué consisten y el rey se lo cuenta, para su gran sorpresa.
—Doncella —le pregunta el rey—, ¿os puedo liberar?
—SÃ, señor, pero será necesario un gran esfuerzo.
—¿Esfuerzo? Lo haré con mucho gusto, si puedo.
—Doncella —dice Galván—, ya que lo ha dicho mi señor el rey, se esforzará, pero decid cómo y por qué medio podéis ser liberada.
—Sólo puedo ser puesta en libertad por el caballero al que él dejó ir.
—¿Cómo lo reconoceremos? —pregunta mi señor Galván.
—En el primer torneo que tenga lugar en el reino de Logres oiréis noticias de él, y en el segundo, y en el tercero.
—Doncella, ¿si él os ordenara que os fuerais, saldrÃais de ahÃ?
—En absoluto, si no lo veo en persona.
—Señor, no volveré a dormir en poblado una sola noche, a no ser que esté prisionero o enfermo, hasta que sepa quién es el caballero.
Cuando el rey oye estas palabras, lo siente mucho, pero mi señor Galván le dice: