Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señores —les dice—, si queréis parte del ciervo os la daré, y si deseáis alojamiento, ese pabellón es mÃo y os podéis albergar en él, si queréis.
—Señor —contesta Galván—, muchas gracias; asà lo haremos.
Descabalgan y los criados les toman las armas. Cuando estuvieron desarmados, Bruno habla en secreto con el caballero, y después se dirigen juntos a mi señor Galván.
—Señor —le dice—, os daré alojamiento; esta noche no tenéis nada que temer, pero no os doy garantÃas para mañana, cuando os hayáis ido.
—Buen señor, si me causáis algún daño, lo sentiré.
El caballero los acoge con gran abundancia y riqueza.