Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señores, es una gran vileza y cobardÃa lo que habéis hecho: por una parte me combatÃs con veinte caballeros y por otra se me quitan las doncellas.
—Con justicia lo hemos hecho —le dice un caballero—, pues os habéis portado de forma desleal conmigo, al negarme lo prometido.
—Ay, Bruno, mentÃs como traidor, y os lo probaré, si queréis, ante todos los que están aquÃ, porque los habéis traÃdo vos.
—Ciertamente —dice la doncella que lo habÃa llevado a la Dolorosa Guardia—, es un traidor y si no fuerais el mejor caballero del mundo os habrÃa dado muerte dos veces hoy.
Entonces preguntan los que llevan a las doncellas:
—¿Quién es ese caballero?
—Es mi señor Galván, contesta una de ellas.
Se acerca a él uno y le dice:
—Mi señor Galván, id ahora por donde os plazca, pero no os quedéis aquÃ. Si os vais, os aseguro en mi nombre y en el de estos que no os pasará nada esta noche. No os preocupéis por las doncellas, pues os prometo por mi alma que defenderemos su honor como si fueran mis hermanas. Si os las pudiera devolver sin ser perjuro, no me las llevarÃa.
Mi señor Galván le da las gracias; el caballero le da lanza y ordena a todos los demás que se retiren. Después, se va tras las doncellas.