Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván deja el puente y remonta el rÃo por la orilla. Rápidamente sigue unas huellas de herradura que le llevan a la entrada de un bosque, donde se encuentra a una doncella que sostiene entre sus brazos a un caballero herido. Mi señor Galván la saluda y le pregunta si ha visto a dos caballeros que llevaban a otras tantas doncellas.
—Sà —le contesta—, para mi desgracia los vi, pues le han dado muerte a mi amigo.
—Doncella, ¿por dónde han ido?
—Señor, esperad un poco y os indicaré dónde están.
En esto llegó allà un escudero con un hacha en la mano y montando un caballo de caza.
—¿Qué ocurre, señora?
—Temo que muera tu señor. Cuida de él, que le voy a indicar a este caballero dónde está el que le ha dado muerte.
Monta en su palafrén y va con mi señor Galván, hasta que llegan a un gran rÃo, en el que no habÃa puente, pero sà que encontraron una barca y un barquero. Metieron en ella los caballos y después entran ellos y navegan hasta la otra orilla.
Al otro lado les espera un caballero completamente armado, que le dice a Galván:
—No desembarquéis, pues tendrÃais que combatir conmigo, porque soy el guardián de este puerto.