Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Si tengo que combatir, lo siento, pues tengo mucho que hacer.
—¿Quién sois?
—Soy un caballero de la casa del rey Arturo.
—¿Cómo os llamáis?
—Me llamo Galván.
—Os dejaré pasar. ¿A dónde vais?
—Sigo a unos caballeros que se llevan a dos doncellas.
—Por mi fe, van directamente a aquel puerto de allÃ.
Y mientras se lo dice le indica un castillo a lo lejos, sobre una colina y añade que en el castillo hay muy mala gente.
—Pero si queréis ir a él, iré con vos y os ayudaré en todo lo que pueda.
Mi señor Galván le da las gracias.
—Mi señor Galván, si queréis os diré las costumbres del castillo: tendremos que combatir con tantos caballeros como seamos nosotros. Si los vencemos, no por eso habremos terminado.
—No es una costumbre buena.
De este modo cabalgan juntos con la doncella.
Ahora la historia deja de hablar un poco de ellos tres y vuelve al caballero de la litera.