Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —dice la doncella—, ahora me habéis vengado a mi gusto, pues éste fue el que le dio el golpe mortal a mi amigo.
Después, se separan. Mi señor Galván y su compañía llegan a la asamblea el día mismo que iba a tener lugar, y habían acudido ya numerosos caballeros.
Las dos doncellas entran en el castillo, y mi señor Galván, Gueheriet y el otro caballero no se pusieron las armas en todo el día. El torneo fue muy lucido, pues había numerosos caballeros por ambas partes.
En eso, ven al Caballero Blanco que llevaba escudo de plata con banda negra: empieza a combatir con tanta fuerza que todos los que no tenían armas lo contemplan admirados y lo mismo hacen muchos de los que estaban armados. Tenía abundantes lanzas fuertes y consigue vencer a cuantos se le enfrentan.
Gueheriet se dirige a mi señor Galván para decirle:
—Señor, ahí hay un caballero que combate con extraordinario valor y en la otra parte hay dos de nuestros hermanos y se encuentran con frecuencia y uno acabará teniendo que enfrentarse con él. Decidle al caballero que, por nuestro amor, no combata con nuestros hermanos, yo le diré lo mismo a ellos.