Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Pero los dos hermanos de mi señor Galván no estaban del otro lado porque quisieran combatir contra los compañeros del rey Arturo, sino porque en las asambleas ocurría muchas veces que los bachilleres ligeros y los hombres pobres se enfrentaban los primeros, y el día siguiente y el tercer día combatían todos, nobles y bachilleres.
Mi señor Galván se dirige al caballero y le dice:
—Señor, os ruego, y pido que no os enfrentéis con aquellos dos caballeros.
Se los señala y el caballero le responde que así lo hará, a no ser que se tenga que defender de ellos o que no le quede más remedio que hacerlo. Gueheriet, se dirige a sus hermanos y les dice lo mismo:
—¿Por qué no nos vamos a enfrentar a él?
—Porque es pariente nuestro.
—Por Dios —dice Agravaín—, tendremos que recompensarle por lo bien que lo hace.
A pesar de las palabras de Gueheriet, no le hacen caso: Agravaín se dirige contra el caballero, lo golpea y la lanza le vuela en pedazos a la vez que él lo derriba al suelo. Toma su caballo y se lo entrega a mi señor Galván diciéndole:
—Tomad, señor, no puedo hacer otra cosa.
—Ya lo he visto.