Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta la historia que cuando el caballero que le habÃa quitado a la reina de Gaunes los dos hijos llegó a su tierra —que se la habÃa entregado el rey Claudás con un gran trozo de otra tierra—, guardó a los niños, protegiéndolos con todo tipo de honores y procuró que tuvieran todo lo necesario y sólo deseaba honrarlos hasta que llegaran a la mayorÃa de edad, en que recuperarÃan su tierra: de todo ello esperaba obtener gran provecho, si los niños llegaban al poder.
Asà los mantuvo ocultos en su casa, sin que nadie supiera quiénes eran, menos su mujer, que era buena, hermosa y discreta. Por la gran belleza de esta dama, Claudás se habÃa enamorado de ella, y por amor a ella habÃa nombrado a su marido senescal de toda la tierra de Gaunes, aumentando sus posesiones y enriqueciendo sus rentas.
El caballero era muy noble y valiente, y se llamaba Farién. Tanto duraron los amores del rey y de la mujer del caballero que éste se enteró: no es necesario preguntar si lo sintió, pues nada amaba tanto como a su dama. Y desconfió, estando alerta muy a menudo, de forma que un dÃa Claudás lo envió a un asunto suyo y él hizo como si se fuera, pero no se marchó, sino que se escondió, deseando probar a su mujer, y por la noche la encontró con Claudás; querÃa matarlo, pero no pudo, pues éste se lanzó por una ventana, fuera de la habitación, y de este modo consiguió escapar.