Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, mi marido sabe que fue a vos a quien encontró conmigo en mi cama, pero no se atreve a manifestarlo porque os tiene miedo. ¿Sabéis cómo podréis destruirlo? Durante más de tres años escondió a los dos hijos del rey Bohores de Gaunes en una habitación que hay bajo esta torre, esperando que tuvieran edad y fuerza suficientes para mataros. Si ha hecho eso contra vos, bien merece la muerte en justicia.
—¿Cómo, es eso cierto?
—Sí, no lo dudéis, y no podréis encontrar motivo mejor, pues ha hecho lo bastante como para morir y para ser privado de sus bienes, por lo menos.
—Con esto hay suficiente; no lo digáis a nadie, pues quiero pensar en el asunto.
Claudás se despidió y se marchó, dirigiéndose a Gaunes, donde pasó la noche. Entre los de su mesnada había un enemigo de Farién, que lo odiaba a muerte. Claudás le dijo que se podría vengar de él, si quería y se atrevía.
—¿Cómo, señor?
—Os lo voy a decir, pero me tenéis que prometer que haréis lo que yo os aconseje. Él lo prometió.