Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Farién tiene escondidos —dijo Claudás— en una fortaleza suya a los dos hijos del rey Bohores de Gaunes: lo sé por unas personas que conocen mejor que yo sus secretos. ¿Sabéis qué es lo que tenéis que hacer? Lo acusaréis de traición ante mÃ, por ser vasallo mÃo y tener escondidos a mis enemigos mortales. Si lo niega, lo mantendréis frente a él, retándolo. A cambio, yo os entrego en este mismo momento a vos y a vuestros herederos la senescalÃa de Gaunes, para siempre.
Contento con tal promesa, le da las gracias sin cesar al rey y se ofrece para hacer lo que sea necesario.
Pasó el tiempo sin que se volviera a hablar del asunto, hasta que Farién decidió ir un dÃa a la corte, y como era prudente y no sabÃa qué le podÃa pasar por el odio que le tenÃa Claudás, y porque nadie está seguro de no ser traicionado, encomendó a todos los que estaban a cargo de cosas suyas, que hicieran por un sobrino suyo que era caballero tanto como harÃan por él mismo, pues era el hombre de quien más se fiaba, y obligó a que todos lo juraran.
Se puso en marcha para ir a la corte con su sobrino. Claudás se alegró pensando en la traición. El dÃa siguiente llegó el caballero que lo odiaba y a la salida de la iglesia dijo a Claudás ante todos los que estaban presentes: