Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En el primer cuerpo del ejército viene el rey al que había vencido antes que a ningún otro; cuando ya estuvieron cerca, éste se aleja de su gente, embraza el escudo y se adelanta completamente solo. Los cobardes de la hueste del rey Arturo y los que hablaban demasiado de proezas empezaron a gritar: «¡Vienen sus caballeros!, ¡ahí están!». El rey Primer Vencido se acerca mucho, y los cobardes le dicen al caballero del escudo rojo: «Señor caballero, ahí viene uno de los suyos. ¿A qué esperáis? Viene completamente solo». Se lo repiten muchas veces, pero no les responde ni una palabra. El rey Primer Vencido se acerca con rapidez.
Los muchachos le han dado tantas voces sin éxito al caballero del escudo rojo que están enfadados. Uno se le acerca, le quita el escudo del cuello y se lo cuelga a sí mismo, sin que el caballero se mueva. Otro joven, que iba a pie, piensa que el caballero estaba loco: baja al río y toma un puñado de arena; se lo arroja al nasal del yelmo.
—Maldito cobarde —le grita—, ¿en qué pensáis?