Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Es duro el combate por ambas partes. Las huestes del rey Arturo atraviesan el rÃo sin cesar, y las gentes de Galahot llegan desde el otro lado, deseosas de combatir contra los del rey Arturo. Éstos los reciben con las puntas de las lanzas: ese dÃa hubo muchos muertos y muchos heridos, y por ambas partes se esforzaron en guerrear bien, aunque los hombres del rey Arturo lo hicieron mejor; no les quedaba otro remedio, pues eran menos, ya que no son más de veinte mil, mientras que los otros son cuarenta mil.
Duró mucho el combate y la batalla fue extraordinaria: numerosos caballeros realizaron grandes proezas; los compañeros del rey Arturo se esforzaron y destacaron especialmente los caballeros más famosos de su mesnada. Pero entre todos destacó el caballero de las armas rojas, que al anochecer desapareció sin que nadie supiera qué habÃa sido de él.
El rey teme perder sus tierras y su honra; sus hombres le han fallado —tal como le habÃan advertido los clérigos más sabios— y él se siente lleno de temores. Galahot, por su parte, habla con sus gentes, diciéndoles que no ha ganado ningún honor al combatir contra el rey Arturo tal como lo ha hecho, ya que el rey tiene muy pocas gentes, «y si yo conquistara su tierra —añade—, no ganarÃa honra, sino vergüenza».
—Señor —le preguntan sus hombres—, ¿qué queréis decir?