Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os lo voy a explicar. No me agrada seguir combatiéndole asÃ, y le voy a conceder tregua por un año, para que traiga aquà a todas sus fuerzas; entonces ganaré más honra que ahora al combatirle.
Asà pasa aquella noche hasta que amanece. Al alba llega al campamento del rey Arturo un hombre de santa vida y sabio. Cuando el rey se entera de su llegada, se sintió muy reconfortado y le pareció que Dios le enviaba socorros. Montó el rey y salió a recibirlo acompañado por mucha gente; lo saludó con humildad, pero el santo varón no le devolvió el saludo, sino que contestó como hombre enfadado:
—No me importáis ni vos ni vuestro saludo, y en poco lo estimo, pues sois el más viejo pecador de todos los pecadores: podréis comprobarlo en breve, pues estáis a punto de perder todo honor terrenal.
Entonces se apartan un poco y cabalgan juntos el rey y el anciano.
—Buen maestro —le pregunta el rey—, decidme por qué no os importa nada mi saludo y por qué soy el más viejo pecador.