Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Que os parecen estas armas? —le pregunta la dama a su prima.
—Ciertamente, no parece que haya estado ocioso quien las llevaba.
—Bien podéis decir que las ha llevado el más valiente que vive en el mundo.
—Señora, bien puede ser, si vos lo decÃs.
—Venid ahora, que vamos a ver al caballero, pues no he visto nada que me lo confirme; su cuerpo nos lo verificará.
Se acercan entonces a la puerta de la mazmorra y se la encuentran abierta. La dama toma las velas y mete la cabeza: ve al caballero que estaba acostado sobre la cama, completamente desnudo; se habÃa tapado hasta el pecho con la colcha y tenÃa los brazos fuera por el calor; estaba profundamente dormido. La dama lo contempla y ve que tiene el rostro hinchado, lleno de golpes y de marcas de las mallas; el cuello y la nariz desollados y la frente hinchada, las cejas llagadas y los hombros con heridas y cortes en muchos sitios; los brazos llenos de golpes y los puños abotargados y ensangrentados. Entonces lo mira la doncella y le dice a su prima, riendo.
—Ciertamente, vais a ver algo digno de admirar.
Entra en la mazmorra y la joven mete la cabeza y mira por todas partes, a la vez que le entrega las velas; la dama avanza un poco, mientras que la doncella le pregunta, mirándola: