Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El rey se entristece porque no se quedaba nadie; hace llamar a mi señor Galván y cuando se presenta, le dice:
—Buen sobrino, me causáis una gran tristeza y me habéis avergonzado al querer llevaros de tal modo a mi compañÃa, justamente en un momento en que debo tener reunida a mi corte, esté yo donde esté, manifestando un mayor prestigio del que suelo mostrar. Nunca se habÃa visto tal reunión de fuerzas para ir en busca de un solo caballero. ¿Es que queréis apresarlo con todos los caballeros de mi tierra? Cuanta menos gente lo haga venir, mayor será vuestra gloria.
Mi señor Galván se da cuenta de que el rey tenÃa razón, y le contesta:
—Señor, sólo irán los que vos queráis; no lo hice porque pretendiera llevarme a vuestra compañÃa, pues pensaba buscarlo a solas, pero si muchos caballeros van en su búsqueda, cada uno por su cuenta, lo encontrarán antes que si va uno nada más.
—Es cierto. Que vayan los cuarenta que vos elijáis, pues tampoco quiero que se alteren en nada vuestras palabras.