Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Soy muy rico, tengo fuerzas de sobra y soy temido por muchas gentes; ni siquiera el rey Arturo se atreve a enfrentarse conmigo, a pesar de que durante más de dos años he tenido un par de reinos que eran feudos suyos. Arturo me teme y me tiene miedo; no volveré a considerarme valiente hasta que consiga hacer que se reconozca vasallo mÃo: iré a combatir contra él de inmediato. No obstante, ya que todos dicen de él que es noble y valeroso, deseo saber si es cierto, pues me parece que nadie puede ser censurado o alabado sin que haya algo de verdad, por eso, quiero verlo y aprender una parte: si es tal que lo pueda atacar, lo haré de inmediato, pero si veo que no puedo vencerlo, dejaré estar mi loca idea y no seguiré más adelante.
Asà hablaba Claudás consigo mismo; al acabar, fue a ver a un tÃo suyo, que era más viejo que él y le contó su idea, haciéndole jurar sobre los Evangelios que no la revelarÃa a nadie; después le dijo:
—Buen tÃo, me voy en secreto a la corte del rey Arturo, porque quiero saber si hay alguien que pueda vencerle; y si esto es posible, seré yo quien lo venza. Si veo que es una locura atacarle, dejaré estar el asunto; quedaos vos con mis tierras, pues no quiero que mi hijo las gobierne hasta que vos sepáis que he muerto. Si al cabo de un año yo no hubiera vuelto, consideradme muerto y entregadle a mi hijo todas mis posesiones. Asà haré que lo juren todos mis vasallos de los tres reinos.