Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Y, en efecto, Claudás lo hizo tal como habÃa pensado, diciéndoles:
—Señores, sois vasallos mÃos; yo me voy de peregrino y no me acompañará nadie más que un escudero; quiero que me prometáis que haréis durante un año por mi tÃo —que está aquà presente— lo que harÃais por mÃ; si al cabo de un año yo no hubiera vuelto o supierais que habÃa muerto, los del reino de la Tierra Desierta entregaréis a mi hijo DorÃn el reino de Berry; los del reino de Benoic y de Gaunes les devolveréis a los hijos del rey Bohores la tierra que les pertenece, que es la que conquisté, pues he oÃdo decir que el rey Ban y su hijo han muerto, y no quiero que mi alma se pierda por quitarles las posesiones a otros; mi hijo tendrá bastante, si es valiente y noble; y si es malvado, no empleará nada como es debido; y no quiero que posea ni un solo surco de mi tierra antes de un año. Juradme que lo haréis asÃ. Y vos, buen tÃo, seréis el primero en jurar que mantendréis realmente mis deseos, tal como os los he expresado.