Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Asà se produjo el primer encuentro de Lanzarote y la reina gracias a Galahot, que no lo conocÃa más que de vista, y por eso Lanzarote le habÃa hecho prometer que no le preguntarÃa el nombre hasta que él se lo dijera, o hasta que se lo dijera otro por él.
A continuación se levantaron los tres, cuando ya se estaba haciendo noche cerrada, aunque habÃa claridad porque habÃa salido la luna: se podÃa distinguir sin dificultades todo el prado. Los tres empezaron a subir a través del prado hacia el pabellón del rey; el senescal de Galahot y las damas los siguieron hasta que llegaron a las tiendas de la gente de Galahot; en ese momento, Galahot le dice a su compañero que regrese al pabellón. Lanzarote se despide de la reina y se retira acompañado por el senescal. Mientras, Galahot acompaña a la reina al pabellón del rey; cuando éste los ve llegar, les pregunta que de dónde vienen.
—Señor —responde Galahot—, venimos de contemplar los prados con este pequeño séquito.
Se sientan y empiezan a hablar de muchas cosas. Galahot y la reina están muy a gusto.
Al cabo de un rato, se levanta la reina y va al torreón para acostarse; Galahot la acompaña hasta allÃ, la encomienda a Dios y le dice que va a acostarse con su compañero.
—Señora —continúa—, le daré ánimos.