Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ, señora. Hubo dÃas en que yo os podÃa haber hecho tanto daño como vos a mÃ, pues durante mucho tiempo lo tuve prisionero: es el de las armas rojas que venció en el enfrentamiento, y es el que anteayer llevaba armas negras. Yo le di tanto las unas como las otras. El otro dÃa, que se quedó pensativo junto al rÃo, cuando yo me esforzaba en que luchara, lo hacÃa porque sospechaba que os amaba, aunque yo querrÃa que hubiera estado enamorado de mÃ: alejó de mà tales ideas descubriendo parte de su pensamiento.
A continuación le cuenta cómo lo habÃa tenido prisionero durante año y medio, por qué motivo lo habÃa apresado y por qué habÃa ido ella a la corte del rey. Y le contó todo, hasta que salió de la prisión.
—Decidme ahora —le interrumpe la reina—, por qué decÃs que más vale la compañÃa de cuatro que de tres. Más fácil es que tres oculten una cosa, que no cuatro.
—Señora, es cierto.
—Entonces será mejor la compañÃa de tres que la de cuatro.