Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Pasado este tiempo, Claudás y su escudero se fueron de la corte. Cuando llegaron a Wuichent, pasado el mar, Claudás empezó a hablar con su escudero, que se habÃa mostrado muy valiente y discreto en muchas ocasiones y le dijo:
—Te he dado muchos bienes, te he encontrado bueno y leal en muchas cosas: ahora te exijo, por el juramento de vasallo que me hiciste, que me aconsejéis en lo que te voy a decir.
—Señor, si os puedo aconsejar, lo haré con mucho gusto.
—Escucha, pues. No sabes por qué he venido a la corte del rey Arturo, y no se lo he dicho a nadie, ni a ti, ni a ningún otro, pero ahora te diré toda la verdad. Yo estaba convencido de ser uno de los hombres más fuertes del mundo y que, si pudiera tener el reino de Logres, serÃa el rey más temido y podrÃa conquistar tanto que al final serÃa rey de todo el mundo: entonces pensé enfrentarme con el rey Arturo hasta vencerlo. Tú que eres prudente y lo has visto todo, dime si lo haré sin esfuerzo, dime qué me aconsejas.