Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se dirige a una ventana, tiende la mano en dirección a un monasterio que se ve, y dice en voz tan alta que lo oyen cuantos están en la sala:
—Por Dios y los santos, no volveré a entrar en la casa de mi señor el rey hasta que haya encontrado al caballero, si es que puede ser encontrado. A vosotros, señores caballeros que estáis aquà dentro, os pido por vuestro honor que me sigáis, pues estoy dispuesto a partir.
Mi señor Galván se marcha, regresando a su alojamiento; los otros cinco que iban con él hacen lo mismo. Rápidamente se extendió por la sala la noticia de por qué se habÃa ido mi señor Galván: se enteraron algunos caballeros de los que estuvieron en la búsqueda, y no tardaron en abandonar el lugar hasta catorce caballeros, que eran todos los que se encontraban allà en aquel momento; los demás habÃan acudido a atender sus tierras y sus asuntos.