Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oírlo, siente tal alegría que mucho le tarda estar montado, y dice que conoce bien a Lanzarote.
A continuación, deja a la reina, se cuelga del cuello el escudo, le coge la lanza a su escudero y se pone en marcha con los diecinueve caballeros que vais a oír; con él iban: mi señor Yvaín el Grande, mi señor Brandeliz, Keu el senescal, Saigremor el Desmesurado, Lucano el Botellero, Garoaín de Estragot, Giflete hijo de Don, Gladoaín de Caermuzín, Galegantín el Galés, Karadeu Quiebrabrazo, Caradigaís, Yvaín de Lionel, el duque Tarillas, Quenús de Carec, el rey caballero de Jene, Dains el Bello, Gales el Calvo, el criado de Nort y el rey Idier. De los cuarenta que habían participado en la otra búsqueda, no había más que éstos en la corte del rey, pues los otros estaban todos en sus tierras, atendiendo a sus asuntos, como debe ser.
La reina encomienda a Dios a mi señor Galván y tras él, a todos los demás. Los caballeros que se quedan están tristes y afligidos.
Mi señor Galván, pensativo, dice una cosa por la que después sería muy estimado, pues se comportó como buen conocedor de todas las virtudes; antes de partir les dijo a la reina y a los caballeros que se quedaban: