Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios, si este caballero no está loco, no hay caballeros locos en el mundo: este llora unas veces y otras veces rÃe.
—Realmente —afirma mi señor Galván—, es una de las maravillas mayores que he visto desde hace tiempo; me gustarÃa saber a qué se debe su comportamiento.
Keu dice que irá a preguntarle y si no quiere dar respuesta, luchará contra él.
—Id —le ordena mi señor Galván—, decidle que somos cinco caballeros andantes que deseamos saber por qué rÃe y llora, que nos lo diga por favor.
—Asà lo haré. Si no me lo quiere decir, lo pagará caro.
Entonces se vuelve y Saigremor lo detiene sujetándole el freno a su caballo:
—Esperad, mi señor Keu; no iréis, pues bien sabéis que soy yo quien lleva a cabo las desmesuras en la corte del rey Arturo, y por eso me llaman el Desmesurado; es justo que yo me ocupe también de ésta.
Los otros dicen que tiene razón, Keu se queda sin poder evitarlo, mientras que Saigremor se dirige hacia el caballero que continúa bajo el pino, obrando como al principio. Al llegar a su presencia, le dice:
—Señor caballero, me envÃan aquà cuatro caballeros que están en aquella landa y que os piden que me digáis quién sois y por qué os lamentáis y os alegráis.