Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, no serÃa ni desleal ni traidor, pues antes de ir contra vos, os pedirÃa la anulación de mi juramento, para evitar que el resto del mundo sufriera dolor y pobreza y para mantener en alto la orden de caballerÃa, pues si el rey Arturo muriera no sé quién podrÃa mantener a la caballerÃa y a la gentileza en el elevado lugar que ocupan. Y serÃa mejor que vos, que no sois más que un solo hombre, fuerais alejado de vuestra loca empresa antes de que todo el mundo empobreciera o sufriera, pues sin duda alguna, todo el mundo morirÃa o perderÃa sus tierras, si fuera privado de sus posesiones quien gobierna a todos. Si vos, o cualquier otro, decÃs que es deslealtad o traición lo que he dicho, estoy dispuesto a defenderme allà donde se me rete, pero cuando el señor pide consejo a un vasallo, éste debe decir lo que el corazón le aconseja, razonablemente y con lealtad. Si el señor lo cree y le va bien, el honor será para quien le haya dado el buen consejo. Si el señor no le hace caso y le sobreviene algún daño, el vasallo no recibirá ninguna afrenta, sino que su honra quedará a salvo.