Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oÃr hablar con tal firmeza a su servidor, Claudás sintió un gran aprecio por él, pues sabe que lo dice por sus altas cualidades, pero por deleitarse aún más con sus palabras, que tanto le agradaban, le responde violentamente, como si estuviera enfadado, y le dice que cuando vuelva a tener poder, lo castigará por las traidoras intenciones que ha expresado.
—Señor, por Dios —le responde con altivez—, en este mismo momento os devuelvo el homenaje que os hice; os pido y exijo que me deis un plazo para que ante vuestra corte me defienda ante cualquiera que se atreva a acusarme, sea servidor o caballero. Estoy dispuesto a hacerlo, por la Santa Cruz, pues me obligáis a ello.
—No pienso retractarme y demostraré contra ti que has cometido deslealtad y felonÃa, y nadie conoce mejor que yo la verdad de esas palabras. El combate tendrá lugar ahora mismo, y que Dios le dé alegrÃa al que tenga razón.