Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cabalgaron durante todo el dÃa sin encontrar ninguna aventura que sea mencionada por la historia, y llegaron a su albergue. Madrugaron mucho el dÃa siguiente y, tras oÃr misa, se ponen en marcha y cabalgan sin detenerse hasta que era casi la hora tercia. Ya estaban cerca de los dominios de la dama y de Segurades y no tardaron en llegar, pues bastó que pasaran un seto.
Entonces el enano vio que se acercaban dos caballeros y tres servidores: los caballeros iban completamente armados, pero llevaban capeletes en vez de yelmos; los servidores tenÃan hachas, espadas y lorigones.
El enano se dirigió a Héctor y le dijo:
—Héctor, ésos son de la mesnada de Segurades. Ahora va a ser necesario que nos defendáis vos, pues ese caballero no lo hará, ya que vale menos que una camarera.
—No os preocupéis, cabalgad tranquilos. Señor —añade Héctor, dirigiéndose a mi señor Galván—, no os enfadéis por sus palabras; soportadlas, pues tenéis mucho que hacer.