Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Hace que lo armen y que le entreguen un caballo. Él monta a la vez que Héctor, la doncella, los escuderos y las servidoras; uno lleva el escudo de Héctor, y otro las cinco lanzas rectas y robustas. Y todos se ponen en marcha, abandonando el pabellón. De tal modo cabalgaron durante mucho tiempo, hasta que la doncella se dirigió a Héctor y le dijo:
—Héctor, me tenéis que prometer como leal caballero que sólo combatiréis por mÃ. Si no lo hacéis, habréis perdido mi amor para siempre jamás.
Héctor promete hacer lo que la doncella le pide.
Luego, Héctor se dirige a mi señor Galván y le ruega y suplica que no haga caso a nada de lo que diga el enano; a lo que éste le responde que realmente no le importa en absoluto. Mientras, el enano llama a la doncella que habÃa llevado las cartas y le pregunta que dónde está su señora; le responde que en uno de sus castillos, que recibe el nombre de Roteschi y que es una fortaleza muy resistente.
—Entonces —le dice a su sobrina—, no tendremos que dormir en el campo.