Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cabalgaron mucho tiempo, hasta que fueron a dar a una calzada que pasaba entre una empalizada y un terreno pantanoso. Al final de la calzada el enano vio a tres caballeros y cinco servidores: los caballeros iban armados del mismo modo que los otros. Entonces, le dice a Héctor:
—Héctor, si no nos defendéis vos, podemos darnos por prisioneros, pues éstos pertenecen a Segurades, y nuestro caballero no se atreverá a descargar un solo golpe.
—Señor, cabalgad sin temor.
Y, acercándose a mi señor Galván. Le ruega que no tenga en cuenta las palabras del enano; él le contesta que no le preocupan.