Historia de Lanzarote del Lago

Historia de Lanzarote del Lago

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señora —dice el enano—, me ordenasteis que fuera en busca de mi señor Galván, pero no era cosa que se pudiera hacer rápidamente, pues no suele estar mucho en la corte y el plazo que me dabais era demasiado breve. En cambio, os traigo al caballero que he podido hacer venir: es aquel que va cabalgando entre los escuderos.

—Bella prima —dice la dama dirigiéndose a su prima—, os agradezco que hayáis venido; confío mucho en vos, pues vos me tendríais que ayudar si todo me fallara.

—Bella dama, ciertamente os ayudaría cuanto pudiera, pero ¿por qué me lo decís?

—Porque os ruego que hagáis que Héctor combata por mí.

—Señora, no esperéis eso de mí; por Dios y por su verdadero cuerpo, preferiría renegar de Dios antes que hacer que Héctor combata contra Segurades, aun en el caso de que Héctor fuera completamente armado y Segurades desarmado.

Ante estas palabras, la dama tira del freno y se golpea un puño con el otro en señal de dolor, mientras dice:

—Ay, desdichada de mí; me puedo dar por muerta ahora que me ha fallado la cosa en que yo más confiaba del mundo.

Entonces el senescal la sujeta, sugiriéndole:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker