Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Da la vuelta rápidamente, acompañada por numerosos caballeros y servidores; se encuentran a los que venÃan detrás, y les pide noticias del caballero que habÃa combatido por ella, a lo que le responden que se habÃa marchado.
—¿Se ha marchado? ¡Ay, pobre desgraciada!
Apenas ha dicho esto, se golpea un puño con el otro y manifiesta un dolor tan grande que no se puede tener mayor. Vuelve tras Héctor y tras los que llevan a Segurades; les cuenta su gran tristeza, y afirma que jamás volverá a tener alegrÃa hasta que vuelva a ver al caballero. Héctor salta sobre un caballo, y lo mismo hacen servidores y caballeros, para ir en busca de mi señor Galván. En ese momento llega a la corte el caballero vencido, con el yelmo en la mano, herido como estaba, descabalga y se presenta a la dama, ante la que se arrodilla, diciendo:
—Señora, soy prisionero vuestro, de parte de aquel que hace poco ha vencido a mi tÃo Segurades.
Cuando Segurades lo oye, abre los ojos y ve que era su sobrino Canagues. Héctor le pregunta cómo ha sido vencido.