Historia de Lanzarote del Lago

Historia de Lanzarote del Lago

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señor —le responde—, soy el criado que hace un rato os devolvió vuestro caballo; soy natural de esta tierra, de un castillo mío que hay más allá, llamado Chaningues. Os ruego por Dios, y para mayor comodidad vuestra, que aceptéis albergaros conmigo esta noche y hasta que se os hayan curado vuestras heridas. Me parece que no tenéis intención de volver al sitio de donde venís; yo os albergaré en el lugar más oculto y más cómodo que hayáis visto: tenéis gran necesidad de reposo.

—Amigo, muchas gracias, pero todavía no es el momento de que busque alojamiento un hombre que tiene tantas cosas como yo; no tengo heridas que me obliguen a guardar reposo y mi caballo —gracias a Dios— es fuerte y está fresco: aún podré cabalgar durante mucho tiempo.

—Señor, el lugar en el que os albergaré no está cerca de aquí: será noche cerrada antes de que lleguemos. Os llevaré allí sin rodeos como si hubiera un cordel tensado, apartándonos del camino, de forma que no os podrá encontrar ni en el camino ni en la casa nadie que os vaya siguiendo. Os ruego, señor, que vengáis, pues será para mí un gran honor que hombre tan valiente como vos se albergue en mi casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker