Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¡Ay, desdichada! ¡Qué grave equivocación cometÃ, pues teniendo al hombre más valiente del mundo no le honré, ni le di compañÃa! Buen Señor, Dios, ¿quién puede ser? ¡Me gustarÃa tanto saberlo ahora!
Grande es el lamento que hace la dama por el caballero, y el senescal le dice:
—Ciertamente, señora, habéis podido comprobar que era un hombre valiente, pues no se asustó por nada de lo que oyó. GroadaÃn el enano le dijo tales villanÃas como nunca se le habÃan dicho a un caballero, según me han contado quienes le acompañaban, y yo mismo oà cómo le decÃa otras villanÃas hoy mismo, desde que amaneció el dÃa.
—Oh, por eso lo he perdido, pero asà me ayude el cuerpo de Dios, tomaré una cruel venganza.