Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces, la dama ordena que apresen al enano y se lo entrega al senescal para que lo custodie, por todos sus bienes. La mañana siguiente rindieron homenaje a la dama Segurades y todos sus vasallos. Después dijo la dama que no podría estar contenta mientras no supiera la verdad acerca del caballero, y que tras meditarlo mucho, había decidido ir a la corte del rey Arturo en busca de sus noticias, pues allí acuden todos los buenos caballeros, «vos vendréis conmigo —le dice a Segurades—, y vuestro médico, pues iremos en jornadas cortas, y también me acompañaréis vos —le indica a Héctor—, y mi senescal, mi prima y Groadaín el enano; y que sepa este que por la afrenta que le hizo al caballero, me vengaré de él: cada vez que me encuentre con alguien y a la entrada de todas las ciudades a las que llegue, haré que le pongan un cabestro al cuello, atado a la cola de mi palafrén, y de este modo lo llevaré detrás de mí, y por nada reduciré mi marcha. Si no obtengo noticias del caballero en la corte del rey Arturo, lo buscaré por todas las tierras, hasta que lo encuentre, y por todas partes llevaré al enano tal como he dicho».