Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La reina empezó a pensar y le preguntó al caballero que quién era el que le hacÃa saber tal cosa, a lo que el caballero le responde que no sabe, «pero eso fue lo que me pidió que os dijera, y que os enterarais bien».
Al verlo tan herido, le pregunta la reina que quién lo habÃa herido de aquel modo.
—Señora, el caballero que os he dicho me derribó con tanta fuerza, que caà rompiéndome el brazo de la forma que veis.
Luego, habló la doncella que llevaba el escudo, diciéndole a la reina:
—Señora, os manda saludos la doncella más sabia de cuantas viven, y la más hermosa, que yo sepa; os pide que guardéis este escudo por amor a ella y a otro a quien amáis más; me manda que os diga, además, que es la doncella que mejor conoce en el mundo vuestros pensamientos y que los comparte, pues ama las mismas cosas que vos amáis. Tened por seguro que si guardáis este escudo, quedaréis protegida ante el mayor dolor que jamás habrÃais tenido, y os proporcionará la mayor alegrÃa de vuestra vida.
—Por Dios —exclama la reina—, resulta muy beneficioso guardar el escudo; sea bienaventurada la doncella que me lo envÃa, y vos, que lo habéis traÃdo, sed bienvenida. Pero, por Dios, ¿quién es la doncella? DecÃdmelo, que con mucho gusto la conocerÃa.