Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por la ayuda de Dios, no os tendré como prisionero, pues sois muy valiente: os doy por libre, pero os quiero decir por qué os han pedido la sangre. Ese caballero está tan enfermo como habéis visto, y no sanará hasta que el mejor caballero del mundo —a excepción de otro que hay mejor que él— le haya ungido la pierna con su sangre, y hasta que el otro —que es mejor que él— le haya untado el brazo; entonces quedará sano y completamente curado. SerÃa un gran honor para vos si se salvara por vuestra sangre, pues conseguirÃais honra y realizarÃais una obra de caridad: honra, porque serÃais considerado el mejor caballero del mundo; una obra de caridad, porque se curarÃa gracias a vos. No habrÃa un dÃa en que no os debiera una recompensa por haberle salvado la vida.
—Me gustarÃa que eso ya estuviera hecho y que fuera verdad, pero ciertamente sé que no soy el mejor caballero del mundo y que hay muchos mejores que yo. Pero ya que me ponéis a prueba, acepto, pues la salud del caballero no será aplazada por mi culpa.