Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Es mÃa —le responde su hermano—, me la dio el duque de Cambenync, que se la conquistó el otro dÃa al rey de Norgales, quien la habÃa establecido a la fuerza en esta tierra.
Entonces empezó a sonreÃr la doncella, y mi señor Galván le pide y conjura, por lo que más quiera del mundo, que le diga por qué se rÃe.
—Me rÃo —contesta— por las locuras de este mundo, pues una hermana mÃa, más joven que yo, ha jurado que no entregará su virginidad si no a vos; mi padre no tiene más hijos que nosotras dos; por miedo a vos la ha mantenido oculta, que nadie la puede ver.
—Por Dios —responde mi señor Galván—, la guarda demasiado lejos y yo tengo muchas otras cosas que hacer. Sin embargo, si se presenta la ocasión, la veré con mucho gusto, si puede ser. Doncella —continúa diciendo, dirigiéndose a la de la espada—, decidme quiénes son los dos valientes caballeros, cuyos nombres me ibais a decir en secreto en esta habitación.
—Señor —le contesta—, parece claro que uno sois vos.
—¿Quién es el otro?