Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Fue grande la alegría que se mostraron los dos hermanos, y pasaron todo el día en hablar, hasta que se hizo de noche, que se fueron a acostar. Por la mañana, mi señor Galván se levantó muy temprano, y después de armarse, fue a despedirse: Agravaín hizo que le dieran un buen caballo, por el suyo, que se lo habían matado. Mi señor Galván le pregunta al irse que por qué estaba tan custodiado, y de quién eran todos aquellos caballeros. Agravaín le responde que todos eran de su amiga, pues cuando su padre iba a casarla, dividió su tierra e hizo que los caballeros que le correspondieron en la división, le juraran vasallaje; todos ellos habían acudido allí por cumplir con su juramento y decidieron poner una doncella de vigía en el camino principal, para traer aquí a los caballeros, de forma que viniera algún valiente que me curara. Y ha resultado que vos habéis sido el primero en venir.
—Y las que os causaron el daño —pregunta mi señor Galván—, ¿sabéis o sospecháis quiénes fueron?