Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cantaba maravillosamente bien cuando quería, pero eso no ocurría con frecuencia, pues no solía ponerse contento si no tenía un gran motivo; pero cuando había una razón para alegrarse, nadie podía ponerse tan contento como él, y solía decir entonces que su corazón no se atrevería a emprender nada que su cuerpo no pudiera llevar a cabo: tanto confiaba en la alegría, que después le permitiría salir airoso en muchas situaciones difíciles. Y por hablar con tal seguridad, muchas gentes se lo tomaban a mal, pues pensaban que lo decía como fanfarronada y vanagloriándose, pero no era así, sino que lo decía por la seguridad que tenía en aquello de donde le llegaba toda alegría.