Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Héctor monta entonces sobre su caballo y toma una lanza gruesa y recta; vuelven a enfrentarse en justa los dos, y Héctor lo lleva al suelo tan fácilmente como antes; descabalga, pues sentÃa vergüenza de atacar a caballo al que iba a pie: ambos empiezan a esgrimir las espadas, combatiendo con violencia. Mientras tanto, la doncella que habÃa ido con Héctor regresa al bosque, metiéndose por donde lo ve más espeso, para escapar mejor, por si le sobreviene una desgracia a Héctor; si es éste el que vence al caballero, podrá volver rápidamente. Los otros siguen combatiendo con fuerza durante un buen rato hasta que finalmente Héctor vence al caballero, que no puede resistir por más tiempo. Héctor le arranca el yelmo de la cabeza y le amenaza con cortársela.
Entonces acude la doncella que se habÃa refugiado en el bosque, llega tan deprisa como le permite su palafrén, gritándole a Héctor que le corte la cabeza; el caballero, por su parte, le clama compasión, a lo que él contesta que no tendrá más compasión que la que la doncella desee, pues es caballero suyo.
—¡Ay!, entonces moriré, porque ella me odia por su amigo; estoy seguro y creo que obré mal con él y que él no tuvo culpa en lo que dudé de él con mi amiga. Pienso que por eso me han llegado las desgracias: estoy dispuesto a hacer en todo vuestra voluntad y os pido compasión, pues nunca hice nada malo contra vos; por eso, deberÃais tener piedad. Tomad mi espada.