Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de que Héctor ha hecho jurar al caballero lo que querÃa, a la puerta de la ermita, le hace jurar sobre los Evangelios que no faltará, ni se arrepentirá a la hora de cumplir las promesas que le ha jurado, sino que en todo hará según la voluntad del caballero, sin faltar en nada; y asà lo jura. Luego, le indican el camino derecho para ir a la Landa de la Encrucijada. Les dice que regresen todos.
—Señor —habla el caballero—, iré con vos hasta allÃ, porque en esta tierra hay mucha gente y podrÃais encontraros con alguno que os malhiriera por vuestro caballo o por vuestras armas, o que intentara haceros algún daño.
—No vendréis conmigo —responde Héctor—, marchaos y callad, yo caminaré por donde le plazca a Dios.
—Señor —dice uno de los escuderos, dirigiéndose a su señor—, decidle que al menos permita que yo le acompañe hasta la Encrucijada, y se albergará esta noche en casa de mi padre.
—¡Ay —le contesta—, qué bien has hablado ahora!
El caballero se lo dice a Héctor, y este acepta, porque teme equivocarse de camino, dada la abundancia de senderos que hay. El caballero le pregunta entonces cómo se llama, y le responde que Héctor.
—Y ¿cómo os llamáis vos?