Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Buen señor, que Dios os dé honor; no os preocupéis por quién soy, pues ciertamente soy muy pobre y mucho menos de lo que tengo ahora tendré dentro de tres dÃas, si Dios no me ayuda de forma distinta a como lo ha hecho hasta ahora; antaño tenÃa riquezas y más bienes que en el momento actual, con diferencia.
—¿Y qué os ha ocurrido?
—Soy noble por parte de padre y de madre y por eso sufro mucho más con las desdichas que me sobrevienen, pues si fuese villano, con mayor gusto soportarÃa mi corazón cualquier desgracia que me ocurriera.
El niño sintió una gran compasión por él, pero siguió preguntándole:
—¿Cómo es que siendo noble lloráis por las calamidades que os sobrevienen, no siendo la pérdida de un amigo, o una afrenta que os hayan hecho y que no podáis vengar? Ningún alto corazón debe desmayar ante una pérdida que se pueda recuperar.
El joven se queda sorprendido porque aquel niño de tan corta edad le habÃa dicho palabras profundas, y le responde: