Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Porque os parecéis a un señor mÃo que era hombre de gran nobleza más que a ningún otro. Si me necesitáis, estoy dispuesto a poner en peligro por vos mi cuerpo y mis tierras; contad conmigo y con unos sesenta caballeros que tengo a cuatro leguas de aquÃ.
—¿Quién fue el noble caballero al que me parezco?
—Ciertamente —le contesta el vasallo entre sollozos—, fue el rey Ban de Benoic: todas estas tierras eran suyas y fue desposeÃdo de ellas con injusticia; y su hijo, que era el niño más hermoso de su edad que habÃa en el mundo, desapareció.
—¿Quién le quitó las tierras?
—Buen amigo, un rey rico y poderoso que se llama Claudás, de la Tierra Desierta, y cuyo reino limitaba con éste. Si fuerais el hijo del rey Ban, decÃdmelo, pues mucho se alegrarÃan todos los hombres y todas las mujeres de esta tierra. Yo os defenderÃa como a mi cuerpo y mejor aún, pues me entregarÃa por salvaros y protegeros.
—Que yo sepa, no soy hijo de rey, aunque muchas veces me han llamado asÃ; por lo que me decÃs, os estimo más, porque habláis como hombre leal.
Cuando el vasallo ve que no conseguirá saber nada más, y como no podÃa sacarse del corazón la idea y como estaba seguro de que el niño es hijo de su señor, le dice: