Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Héctor le ataca entonces con gran fuerza; se le ha refrescado a Marganor el rostro por el aire que le ha dado, y se defiende con valor con lo que puede cubrirse, aunque tiene miedo por su cabeza, que lleva descubierta y desnuda de yelmo, de forma que no le queda más remedio que retroceder. AsÃ, Héctor le lleva por donde quiere, y va cediendo terreno a la fuerza, hasta que llega a donde estaba el puentecillo, y por poco no cae al agua. Cuando Héctor lo ve en esa situación, le grita:
—¡Marganor, te vas a caer en el pantano! ¡Sal de ahÃ!
Héctor salta entonces hacia atrás y Marganor se da cuenta de que si le hubiera acosado un poco más, habrÃa muerto. Mientras tanto, Héctor vuelve al puentecillo y coloca a su enemigo entre la fortificación y donde él estaba, diciéndole que se dé por vencido, a lo que el otro le responde que preferirÃa morir.
—Por Dios —exclama Héctor—, entonces moriréis.
Le ataca con más Ãmpetu y le acosa de tal forma que no sabe por dónde va. Héctor se da cuenta de que Marganor está otra vez a orillas de la calzada y que falta poco para que caiga en el pantano; por eso le vuelve a gritar:
—Marganor, ¡vas a morir!