Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Bien, gracias a Dios y a vos; ahora veo y tengo la certidumbre de que sois el caballero más valiente del mundo; si tuviera tanto poder sobre vos, como el que vos tenéis sobre mÃ, no seguirÃa combatiendo con vos: me pongo a vuestra merced. Tomad mi espada, os la entrego; haré lo que me mandéis.
Héctor la acepta y a continuación arroja lo que le queda de escudo, se dan la mano y se van directamente a la fortificación, de donde salen a su encuentro contentos por lo ocurrido, y acompañándolos con gran gozo, regresan al castillo. Todos corren a ver a Héctor y al caballero derrotado, pensando que no habÃa en el mundo mejor caballero que él; el júbilo es enorme. La hija del señor, que era muy hermosa, se dirige a Héctor muy bien engalanada, tal como le ordenó su padre, le desata ella misma el yelmo y lo besa a la vista de todos los que habÃan ido a verlo, diciéndole que sea bienvenido, pues es el caballero del mundo al que más ama y al que más debe amar.