Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El maestro no se lo cree y le conjura, por la fe que le debe a la dama, para que le diga qué ha hecho con él; el niño, que no cometerÃa perjurio con ligereza, le cuenta toda la verdad acerca del rocÃn y del cervatillo que le habÃa dado al vasallo.
—¿Cómo? —le dice el que querÃa enseñarle—. ¿Habéis regalado vuestro rocÃn, que no hay bajo el cielo otro semejante para vos, y la caza de mi señora sin mi permiso?
Se le acerca más el maestro y le amenaza con dureza, y el niño contesta:
—Maestro no os enfadéis, pues este lebrel vale por lo menos como dos rocines tan buenos como el que yo tenÃa.
—¡Por la Santa Cruz! ¡En mala hora os lo habéis creÃdo! No volveréis a cometer una locura semejante sin recordarla.