Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después se despide de Marganor, dándose mutuas pruebas de aprecio. El señor del castillo monta con una parte de sus caballeros y los acompañan a él, a Yvaín y a Saigremor, que también se marchan. Héctor pregunta por el camino más recto para ir a la tierra de Norgales, y el señor se lo indica. A continuación, Héctor le dice que regrese, y el señor así lo hace, tras darle muchas veces las gracias, como a quien quiere de todo corazón.
Héctor lo encomienda a Dios, igual que los otros dos caballeros, y él hace lo mismo. El señor se va y regresa a su castillo, mientras que ellos tres cabalgan juntos, hasta que entran en un bosque muy alto y antiguo, que no era demasiado grande. Cuando ya hacía un buen rato que iban por el bosque, entran en una pradera, en la que ven a un caballero que lleva a una doncella a la fuerza, sujetando el freno de su montura; al otro lado había un caballero que estaba combatiendo él solo contra dos, y lo hacía con gran valor; después de luchar un rato, da la vuelta y huye tan deprisa como puede su caballo, perseguido por los otros que pican espuelas tras él: cuando ve que le va a dar alcance sólo uno, vuelve; sin embargo, no se atreve a esperar a que se acerque el otro, y se dirige tan rápido como puede a donde están Héctor y sus compañeros; lo han herido tan gravemente, que no es de maravillar que no se atreva a esperar a sus enemigos.