Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mientras contemplan estas dos cosas, Saigremor el Desmesurado les dice:
—¡Ay, Dios! ¿Por qué no habrá aquà una tercera aventura, de modo que cada uno de nosotros tengamos una?
Apenas habÃa pronunciado estas palabras, cuando oye detrás los gritos más grandes del mundo, que daba la sensación de que hubiera más de cien personas.
—Por Dios —le dice Héctor a Saigremor—, Dios os ha oÃdo, pues la tercera aventura no está lejos. Ahora que cada cual tome la suya, porque ya no debemos retrasarnos.
—Por Dios —responde Saigremor—, yo socorreré a este caballero, que lo está necesitando.
—Yo —dice mi señor YvaÃn—, a la doncella, si puedo.
—Entonces —termina Héctor—, yo iré en busca de los gritos que he oÃdo.