Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le insiste tanto el escudero a Héctor, que al fin desmonta, mientras que él le hace unas sopas en la fuente. Héctor se quita el yelmo y el escudo, para colgarlos en una encina y el escudero le sujeta el caballo, atándolo cerca de la fuente. Héctor tenía mucha hambre y se puso a comer con muchas ganas; mientras estaba comiendo, el escudero coge el escudo, se lo pone al cuello, toma el yelmo y monta el buen caballo, yéndose de inmediato. Al verlo, Héctor se da cuenta de que ha sido traicionado y sale tras él, corre al rocín del escudero, salta encima de él y picando espuelas, persigue al escudero tan deprisa como puede el rocín. El otro huye sin esperar y Héctor espolea tanto a su montura, que le gana terreno; pero cuando se le acerca, el escudero pica al caballo, alejándose mucho.