Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Quedaron tan derrotados, que no se preocuparon en regresar, poniéndose a salvo cada uno donde pudo. Las gentes del duque han retenido a muchos, entre heridos, muertos y prisioneros, y hubieran conseguido muchos más de no haberles sorprendido la noche, por lo que tienen que volverse. Mi señor Galván y Giflete se alejan lo más silenciosamente que pueden, cabalgando a la aventura por la noche durante mucho tiempo, hasta que llegan al lindero de un bosque. La luna empezaba a brillar con gran claridad; Giflete mira y ve a la entrada del bosque, a la luz de la luna, a dos doncellas, al menos eso le parecÃa.
—Señor —le dice a mi señor Galván—, ¿estáis viendo lo que yo veo?
—Veo a dos doncellas sentadas bajo aquellos árboles.
—Señor, es una hermosa aventura para esta hora.
Entonces se dirigen a las doncellas; la más hermosa se puso en pie y saliéndoles al encuentro, les dijo:
—Señores, sed bienvenidos. Nos habéis tardado mucho.
Ellos les responden que Dios les dé buena ventura.
—¿Cómo —pregunta mi señor Galván—, bella amiga, sabÃais que tenÃamos que venir aquÃ?
—Estábamos seguras desde esta mañana.