Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván se sorprende también, y se pregunta quién puede ser. Hablando de este modo llegan al pabellón, donde encuentran las camas dispuestas con gran riqueza para acostarse en ellas. La doncella hizo que descalzaran a mi señor Galván, y después lo acompaña para que se acueste en la cama más hermosa, permaneciendo a su lado hasta que se quedó dormido. Luego, ella y otra doncella se acuestan a los pies de la cama.
La mañana siguiente se levantaron muy temprano; cuando mi señor Galván se despertó, se levantó y le entregaron sus armas. Después de que estuviera armado, la doncella llama a dos escuderos y les ordena que apresten su arnés y se vayan; a continuación, se retira con la otra doncella y le dice en secreto: «Decidle a mi señora que he hecho muy bien todo lo que me ordenó y que dentro de tres días estaré con ella, llevándole a quien ella ya sabe; pero tened cuidado de no hablarle más que a ella». La doncella le contesta que así lo hará.
Luego se ponen en marcha ella y mi señor Galván.